Clase Antozoos
ANÉMONA DALIA (Urticina felina= Tealia felina)
Las actinias o anémonas de mar conforman un Orden (actiniarios) cuyos miembros se caracterizan por carecer de esqueleto. Son pólipos de cierto tamaño, en forma de columna y con un disco pedio o de fijación. Son sedentarios, pero no adheridos al substrato. Suelen ser solitarios o a veces aparecen reunidos en grupos, pero no son coloniales como otros parientes de la Clase Antozoos.
Esta especie en concreto puede alcanzar los 10-15 cm. de diámetro y se fija firmemente al fondo mediante un disco adherente potente. Vive sobre substratos duros, generalmente protegidos de la luz fuerte, desde el inframareal hasta los 600m. Cuando se retrae puede pasar bastante desapercibida porque adhiere restos de grava o conchas a su columna. Esta columna está externamente recubierta de una especie de verrugas, generalmente verdosas, a las que se adhieren los materiales citados.
Posee de 80 a 160 tentáculos relativamente cortos que se presentan como multiplos de 10. Son robustos y retráctiles. Los tentáculos poseen un color translúcido y están frecuentemente adornados con bandas. El color del cuerpo puede ser muy variable y bastante vistoso, mostrando tonos de gris, azul o verde con bandas rojas. La boca y disco oral ofrecen tonalidades verde oliva, rosado o azul. Se reconocen hasta cuatro variedades cromáticas: dos de ellas serían la Coriácea (verrugas grandes y base hasta 5,5cms. Distribución norte de Europa) y Loftensis (verrugas poco aparentes, base 12cms o más, amplios tentáculos, columna normalmente más alta que ancha y generalmente sin incrustaciones de grava. Bastante extendida y común.

Individuo sobre grieta rocosa con los tentáculos extendidos. Fotografía tomada en una inmersión nocturna en la Isla de Rúa (Ría de Arosa)
CORAL BLANDO=MANO DE MUERTO (Alcyonium glomeratum)

Colonia de individuos en la Ría de Cedeira.
El Orden Alcionáceos engloba los corales blandos, también llamados Manos de Muerto o Falsos Corales. En la Península Ibérica se describen 4 especies, de las cuales A.digitatum y A. glomeratum son las más frecuentes. Son seres Dióicos (sexos separados) y producen gametos masculinos y femeninos que son liberados al agua del mar. Tras fusionarse para generar un nuevo individuo tienen una etapa de vida libre que pasa por un estadío de larva ciliada, la cual acaba asentándose en el sustrato para evolucionar hacia un pólipo. Este pólipo se reproducirá asexualmente por fragmentación o por escisión para formar una colonia. Por lo tanto las colonias que observamos están formadas por grupos de individuos idénticos genéticamente.
El color suele ser rojizo o anaranjado, más o menos intenso y un tanto translúcido. Cuanto más se “hinche” de agua la colonia (pueden aumentar varias veces su tamaño) menos cargado se vuelve el color. La colonia se hincha de agua varias veces al día, aumentando su superficie y volumen. De este modo los pólipos salen de su escondite en la masa de la colonia, extendiendo sus 8 tentáculos para captar partículas orgánicas y pequeños seres de la corriente, los cuales constituyen su alimento. En la masa del cuerpo estan englobadas numerosas espículas calizas, y a diferencia de lo que ocurre con los verdaderos corales, no se unen entre sí para formar un esqueleto evidente.
Esta especie alcanza unos 25-30 cms de altura para el total de la colonia y los brazos son más delgados que los del A.digitatum (unos 25 mm de diámetro) sin contar con los pólipos. El color de los pólipos es blanco y contrasta con el cuerpo. Alcanzan en torno a 1 cm de alto. Las colonias se encuentra típicamente en zonas más o menos protegidas a unos 10-50 m. de profundidad.

Detalle del extremo de un pólipo. Los pólipos presentan 8 brazos con un número de pinnas (ramitas) en cada brazo que ayuda a caracterizar la especie. En A. digitatum y A. palmatum se cuentan unas 16 ramificaciones por brazo. El color de los pólipos es blanco más o menos translúcido, aunque suelen presentar una dominante amarillo-verdosa hacia la base. Esto ma hace dudar a veces sobre la determinación de la especie.

Colonias todavía incipientes sobre un fondo de cascajo. Por las noches todos estos animales suelen mostrarse más activos y despliegan todo su esplendor. No son demasiado aficionados a la luz y aparecen más bien en lugares sombríos. (foto tomada en la Ría de Arosa)

En los momentos en que no se está alimentando la colonia se retrae y disminuye considerablemente su tamaño e intensifica su color. Se pueden apreciar los puntos más claros que son los pólipos retraidos al interior de la masa de la colonia. (Ría de Vigo).
TOMATE MARINO (Actinia equina)

Ejemplar desplegando sus tentáculos para capturar alimento. En el centro del disco oral se aprecia una abertura que hace las veces de boca y que da acceso a la cavidad gastrovascular.
Las actinias junto con las anémonas componen el Orden Actiniarios, que se caracterizan por ser animales generalmente solitarios o no gregarios, que viven más o menos anclados al sustrato y que poseen brazos sencillos, sin ramificar. Tienen el cuerpo blando, sin esqueletos calcáreos. Para esta especie se reconocían antes diferentes variedades de color que en la actualidad han derivado en especies diferentes debido a estudios genéticos o ecológicos más exhaustivos.
Viven en la zona intermareal o en los primeros metros bajo la misma. Se presentan en paredes generalmente verticales y preferentemente de sombra. Suelen permanecer cerradas hasta las horas oscuras en que despliegan sus tentáculos para capturar el alimento. En la bajamar resisten bastante fuera del agua, replegándose sobre si mismas y quedando con la apariencia externa de un tomate, de ahí su nombre común. También podemos encontrarlas, aunque con menos frecuencia, parcialmente cubiertas por arena.
Son animales carnívoros agresivos y voraces que comen partículas o animalillos que les trae la corriente aunque no desdeñan cualquier ocasión que se les presenta para atacar bivalvos, gasterópodos, nudibranquios, briozoos, quitones,etc,…Por otra parte se conoce que esta especie sirve a su vez de alimento al nudibranquio Aeolidia papillosa. Lo cierto es que he podido encontrar un individuo de esta especie bajo el plano de roca sobre el que se encontraban numerosos ejemplares de A. equina.

Aspecto del animal cerrado sobre si mismo bajo el agua. Cuando queda en seco en la bajada de marea se repliega de manera similar, aunque el aspecto suele ser más globoso, reteniendo agua en su interior para soportar mejor el período de bajamar.
Poseen 6 coronas de brazos lisos, más anchos por la base que suman hasta 192 unidades. El color habitual es el rojo aunque existen también individuos verdes. Dentro del rojo, algunos autores reconocen dos variedades; una más tendente al tono marrón y con menos brazos, y otra más rojiza y con mayor número de brazos. Lo que antes se consideraba variedad fresa, caracterizada por tener puntos verdes sobre el pie rojo, se ha descrito como especie separada y denominada Actinia fragacea (carter & thorpe 1981). Otra característica identificativa, es también una linea azul que rodea la base de la columna corporal por la que se fija al sustrato, y tambien una hilera de “cuerpos azules” a modo de abultamientos o verrugas en la parte superior del cuerpo, donde se inician los brazos. Estas estructuras, llamadas acrorhagi, están llenas de péptidos con actividad urticante (equistatina y equinatoxina) cuya finalidad es defensiva, evitando la proximidad de depredadores y también de otros individuos de la misma especie.
La reproducción de esta especie es realmente peculiar. Los sexos son separados y pueden reproducirse de manera sexual o asexual. En la asexual puede darse partenógénesis o un simple crecimiento vegetativo por escisión. En la reproducción sexual el macho produce esperma que se introduce en la cavidad gastrovascular de la hembra y allí produce una larva que es incubada durante un tiempo. Después la larva sale al exterior y pasa un período libre en el medio para entrar luego de nuevo a la cavidad corporal de otra anémona (macho o hembra), donde completa su desarrollo. Cuando este se ha completado, el adulto hospedante catapulta al medio mediante bruscas contracciones a su retoño, ya preparado para fijarse al sustrato y empezar su propia vida.

Formas juveniles. Asentadas sobre un plano rocoso donde se encontraban también otros ejemplares adultos.

Pareja de ejemplares de las dos variedades típicas: roja y verde.
ANEMONA JOYA (Corynactis viridis)

Variedad verde con brazos transparentes y acrosferas rosas.
Esta preciosa anémona pertenece al Orden Coralimorfos, que son Antozoos que carecen de esqueleto duro y que poseen tentáculos rematados en unas protuberancias terminales a modo de bolitas llamadas acrosferas. Esta especie en concreto se caracteriza por la gran variedad cromática, pues hay animales con tonos verdes, naranjas, rosas, blancos, etc, siendo diferentes por lo general el color del cilindro del cuerpo, los tentáculos y las acrosferas.
La reproducción puede ser sexual o asexual. En el primer caso la unión de gametos en medio acuático da lugar a una larva de vida planctónica que acabará fijándose sobre un sustrato rocoso.En la asexual, un individuo fijado sobre la roca puede dividirse sucesivamente por escisión longitudinal, dando lugar a toda una colonia de individuos genéticamente idénticos. Por este motivo aparecen a veces presentaciones en grupos idénticos que forman verdaderas “manchas” de diferentes colores sobre el substrato.
Estas anémonas viven desde la franja infralitoral hasta unos 80-100m de profundidad.
Me ha llamado mucho la atención el ver que determinados peces se posan sobre ellas sin problema aparente. Me sorprende porque sus tentáculos estan recubiertos de cnidocistos, o sea, células urticantes que usan como arma de caza. No olvidemos la serie de fotos mostrada para otro tipo de anémona (Anemonactis mazeli) en la cual la mera aproximación de un pequeño gobio a sus tentáculos provocaba el ataque, con aprisionamiento del pez y su rápida muerte por shock tóxico. ¿Es que pueden las Anemonas Joya diferenciar si el pez es una presa de un tamaño asequible?, ¿acaso diferencian especies de peces?…

Variedad naranja.

Variedad rosada.

Variedad verde con brazos pardos y acrosferas rojas.

Tapa (Z.punctatus) posada sobre un lecho de anémonas joya en el techo de una cueva de la isla de Rúa (Ribeira). ¿No es atacado por los cnidocistos?. Parece ser que en algunos peces el mucus que secreta su piel les protege del efecto urticante de los cnidarios, de modo que cuando pierden este mucus pueden resultar dañados por los dardos urticantes de sus células.

Escórpora (S.notata) descansando sobre una colonia de Anémonas Joya en una inmersión nocturna. La Anémona tampoco parece atacar al pez.
MANO DE MUERTO (Alcyonium digitatum)

Detalle de una colonia en la Ría de Cedeira
Los alcionarios o corales blandos, aparecen fijados a sustratos duros; rocas y piedras. Este en concreto es frecuente, alcanza los 20-25 cms y se localiza en zonas con movimientos de agua intensos entre la bajamar y los 100m de profundidad. Tiene forma variable, como masas que forman a modo de dedos de hasta 3 cms de grosor, generalmente ramificados en un mismo plano. De ahí su nombre de mano de muerto. El color puede variar; blanco, amarillo, naranja, rosado e incluso pardo. Los pólipos son blanco translúcido.
No trata en realidad de un solo animal, sino de una colonia de individuos (los pólipos) que se organizan en torno a un esqueleto común formado por osículos calcáreos, que es blando y flexible a diferencia de lo que sucede con los verdaderos corales, en los cuales el esqueleto es duro y rígido.Los pólipos, de hasta 1 cm., son blanco translúcido y retráctiles, puediendo “esconderse” en el interior del esqueleto blando central. Poseen 8 brazos o tentáculos, a su vez ramificados una segunda vez (pinnados), utilizando los individuos esta estructura en forma de peine para capturar las partículas de alimento que le ofrece la corriente de agua.

Varias colonias de individuos sobre un plano rocoso.

Detalle de varias colonias: con los pólipos extendidos en unos casos y retraídos en el esqueleto blando central en otros.
Anemonactis mazeli

Juvenil de araña de mar (Macropodia deflexa) protegiéndose entre los tentáculos de la anémona.
Esta anémona se entierra en fondos de arena, grava, fango o cascajo, mostrando solo sus tentáculos gruesos y rematados en una especie de bola terminal. El color es variado; suele tener la columna naranja, rojo, marrón o blanco con barrados o puntos blanco o crema. El disco y los tentáculos suelen ser crema, naranja o decolorados, a menudo salpicados de marrón o púrpura. Probablemente existan otras variantes de color.
La columna puede alcanzar los 12 cms. de largo y posee 20 tentáculos en dos coronas de 10. Se describe entre los 20 y los 650 m. de profundidad, aunque en la Ría de Arosa la he visto a partir de los 10 m. de profundidad.
A continuación presento una serie fotográfica que he podido obtener mientras retrataba un ejemplar y que muestra la captura de un pequeño gobio (Pomatoschistus pictus) por parte de esta anémona. El ser espectador directo de estas escenas es el pequeño privilegio de que uno disfruta cuando dedica tiempo y atención a la observación del medio natural…

1-La anémona yace enterrada en un fondo de cascajo y coralígeno con los brazos desplegados a la espera de que se aproxime una posible presa.

2-Una pareja de gobios incautos merodean curiosos alrededor de la anémona atraídos por la luz del flash.

3- Uno de los gobios se aproxima demasiado y es sujetado por los tentáculos de la anémona, que le inyectan substancias paralizantes. Éstas provienen de las células urticantes que posee en la superficie de los brazos. Se debate pero no logra liberarse.

4-El animal en shock deja ya de agitarse y es aproximado al centro del disco de la anémona, mientras que los brazos del animal empezarán a rodearlo en un abrazo mortal.

5-El gobio empieza a ser orientado y engullido hacia la cavidad corporal de la anémona.

6- Ya no se ve más que el extremo de la cola. El animal será digerido dentro de la cavidad celómica, gracias a la secrección de jugos digestivos que tiene lugar en su interior.

7-La anémona permanece replegada mientras el pececillo es digerido. Al término del proceso digestivo serán eliminados los restos por el mismo orificio (que es boca y ano a un tiempo), envueltos en un halo mucoso característico. Mientras, el gobio "viudo" parece contemplar incrédulo la escena.